jueves, 31 de marzo de 2011

El sistema

El sistema - 3
de Eduardo Galeano
Los funcionarios no funcionan.
Los políticos hablan pero no dicen.
Los votantes votan pero no eligen.
Los medios de información desinforman.
Los centros de enseñanza enseñan a ignorar.
Los jueces condenan a las víctimas.
Los militares están en guerra contra sus compatriotas.
Los policías no combaten los crímenes, porque están ocupados en cometerlos.
Las bancarrotas se socializan, las ganancias se privatizan.
Es más libre el dinero que la gente.
La gente está al servicio de las cosas.
El libro de los abrazos
En Amares

martes, 15 de marzo de 2011

¿Qué estás pensando?

Cojonuda pregunta esa que me haces (o me hago a mí mismo)... pienso que ya son las 10:21 y yo aún no quiero ir a la puta cama, que la fatiga a penas me deja escribir esta mierda, en lo solo que me siento ahora mismo, joder... Era lo menos que quería, sabes? Lamentarme de mí mismo, de sentir lástima por mí mismo. Era lo único en este preciso instante de mi vida que por nada del mundo hubiese querido hacer, pero heme yo aquí... haciendo exactamente eso que no quería. No sé por qué tiendo a tener estos impulsivos ataques depresivos, nada grave, pero vamos... me fastidia la existencia. Creo que prefiero pensar que soy yo y no alguien más quien me fastidia la existencia... mi orgullo es demasiado grande como para tragármelo y me dice que hasta cuando tú lamentándote por alguien, que basta ya, que se joda todo dios y todo el mundo, que se vaya todo el planeta a tomar por culo, a quién coño le importa? No a mí... eso es lo que me repite siempre mi orgullo. Y yo le creo. A veces creo que es una suerte que nadie más lea este puto blog, se está convirtiendo casi en un diario de mierda en lugar de un blog de mierda, pero saben que lectores de mierda? Este blog, ustedes y Japón me valen el petróleo que costaría quemarlos en el mismo infierno, lo que no sé es hasta cuándo... Hasta que me sienta mejor, supongo. Como sea, me da igual

Blog de mierda

martes, 8 de marzo de 2011

Ni tan importante

No estoy seguro de tener nada nuevo que aportar, pero vamos uno siempre siente la necesidad de escribir algo cuando no tiene nada más qué hacer, creo que estoy progresando y evolucionando sistemáticamente. Me he propuesto leer varios libros que ya compré, uno ya lo llevo por la mitad y oye, menudo progreso. Antes dejaba todo después de tres páginas leídas, es que yo nunca tuve mucha dificultad en dejar todo a medio empezar, en casi todo lo que hago... He trabajado mucho para quitarme esa puta manía de abandonarlo todo por creer que no lo necesito, o no lo merezco, o es inútil... No más, es tiempo de decir no más. La vida es corta y hay que probar la mayor cantidad de cosas posibles antes de morir, nunca se sabe si mañana te llega la hora y morirás sabiendo que nunca hiciste nada importante en tu vida, vaya visión esa que propongo, no? Nuestra vida es sólo un paréntesis en la inmensa vastedad del universo, algo minúsculo y tan pequeño frente a todas esas titánicas figuras que abundan en el espacio infinito. Nuestra auto-imaginada importancia es desafiada por una imagen de la tierra, del espacio, del sol. Nada de lo que podamos hacer podría cambiar el curso del universo, podríamos morir y el mismo ni se inmutaría, podíamos todos de repente morir y nada cambiaría, todo seguiría igual. Queda algo realmente importante que hacer? No sé el lector, pero a mí sí. Puede que no cambie el rumbo del universo en toda su inmensidad, pero sí puedo cambiar mi universo. Somos dueños de nuestro propio destino, nosotros hacemos nuestra propia suerte.


¿Cómo puede la ascendencia de Marte en el momento de mi nacimiento influir sobre mí, ni entonces, ni ahora? Yo nací en una habitación cerrada; la luz de Marte no podía entrar. La única influencia de Marte que podía afectarme era su gravitación. Sin embargo, la influencia gravitatoria del tocólogo era mucho mayor que la influencia gravitatoria de Marte. Marte tiene mayor masa, pero el tocólogo estaba mucho más cerca."


martes, 1 de marzo de 2011

Nadie, nada, yo

Ya estoy decepcionado; de todo y de todos, vaya razón tenía la frase que citaba si no quieres decepcionarte nunca, no esperes nunca nada de nadie y es que probablemente a nadie le interese una mierda esto que escribo, pero joder, a quién más iba yo a contárselo? ¿A mi madre? Ni de broma, siento que no tengo a nadie en quien pueda creer o contarle algo sin que me juzgue... al final termino contándole mis penas a una puta máquina que no tiene sentimientos... a lo mejor es por eso que me comprende tanto, que me escucha sin oír y me habla sin decirme nada. Han sido 15 años de continuos desengaños y en lugar de poner alguna mierda de derrota o algo en plan "ya no sé qué hacer", creo que ha sido todo lo contrario. Que me viene mucho a la mente la frase "Lo que no te mata, te hace más fuerte" y es por eso que cada día, cada cabronada, que mientras más mierda me echan encima más fuerte me hago, más fuerte me hacen. A los que creían que el daño me lo hacían a mí...
No hace falta creer en nada, honor, respeto... ahora eso forma parte del pasado. Si tengo una cosa clara es que no sé en qué coño creer, si los conceptos moralistas que tenía y que me forjaron de pequeño aún sirve en un mundo donde el más despiadado vence sobre los más débiles, donde las desigualdades no solo abundan en lo económico, social sino que también en el ámbito educativo. La desigualdad no se trata sólo de pobres y ricos de dinero y bienes, se trata también de los pobres y ricos de espíritu, de valores y de educación. Vaya mierda de mundo y de sistema, mierda de gente y mierda de hipocresía, mierda de personas y de seres humanos. Ser es humano, ser es de humanos, humanos no tan humanos, humanos humanistas, humanos humanitarios, humanos inhumanos, humanos sin hermanos, sin manos ni pies, ni nombre. Sirvientes y no sirvientes, presos de las cárceles y carceleros de espíritu, los dueños del mundo y el mundo sin dueño. Los malditos gigantes del mundo, los sin importancia y los que nada le importa. Y en algún sitio yo, porque pese a todo lo demás existo y no habrá nada ni nadie que perturbe mi existencia, pensando o no, haciendo y sin hacer.

Blog de Mierda.