martes, 1 de marzo de 2011

Nadie, nada, yo

Ya estoy decepcionado; de todo y de todos, vaya razón tenía la frase que citaba si no quieres decepcionarte nunca, no esperes nunca nada de nadie y es que probablemente a nadie le interese una mierda esto que escribo, pero joder, a quién más iba yo a contárselo? ¿A mi madre? Ni de broma, siento que no tengo a nadie en quien pueda creer o contarle algo sin que me juzgue... al final termino contándole mis penas a una puta máquina que no tiene sentimientos... a lo mejor es por eso que me comprende tanto, que me escucha sin oír y me habla sin decirme nada. Han sido 15 años de continuos desengaños y en lugar de poner alguna mierda de derrota o algo en plan "ya no sé qué hacer", creo que ha sido todo lo contrario. Que me viene mucho a la mente la frase "Lo que no te mata, te hace más fuerte" y es por eso que cada día, cada cabronada, que mientras más mierda me echan encima más fuerte me hago, más fuerte me hacen. A los que creían que el daño me lo hacían a mí...
No hace falta creer en nada, honor, respeto... ahora eso forma parte del pasado. Si tengo una cosa clara es que no sé en qué coño creer, si los conceptos moralistas que tenía y que me forjaron de pequeño aún sirve en un mundo donde el más despiadado vence sobre los más débiles, donde las desigualdades no solo abundan en lo económico, social sino que también en el ámbito educativo. La desigualdad no se trata sólo de pobres y ricos de dinero y bienes, se trata también de los pobres y ricos de espíritu, de valores y de educación. Vaya mierda de mundo y de sistema, mierda de gente y mierda de hipocresía, mierda de personas y de seres humanos. Ser es humano, ser es de humanos, humanos no tan humanos, humanos humanistas, humanos humanitarios, humanos inhumanos, humanos sin hermanos, sin manos ni pies, ni nombre. Sirvientes y no sirvientes, presos de las cárceles y carceleros de espíritu, los dueños del mundo y el mundo sin dueño. Los malditos gigantes del mundo, los sin importancia y los que nada le importa. Y en algún sitio yo, porque pese a todo lo demás existo y no habrá nada ni nadie que perturbe mi existencia, pensando o no, haciendo y sin hacer.

Blog de Mierda.

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